El Impuesto sobre Sociedades no consiste únicamente en presentar un modelo ante Hacienda. Detrás de esa declaración hay decisiones fiscales que pueden suponer un ahorro para la empresa… o un problema si no se revisan correctamente. Este año se han incorporado novedades que conviene conocer. Nuestro equipo de asesores de Álvarez Real te da las diez claves que toda empresa debería tener presentes.
1. ¿Cuándo hay que presentar el Impuesto sobre Sociedades?
Si tu empresa cierra el ejercicio el 31 de diciembre, el plazo para presentar el Impuesto sobre Sociedades es del 1 al 25 de julio de 2025.
La declaración se presenta de forma telemática mediante el Modelo 200.
2. Las microempresas siguen pagando un tipo reducido
Una de las principales ventajas para las pequeñas empresas es que se mantiene el tipo reducido del 21 % para aquellas cuya cifra de negocios no supere 1 millón de euros, siempre que no sean sociedades patrimoniales.
Esto supone un ahorro frente al tipo general del 25 %. De este modo, una empresa con un beneficio de 100.000 euros puede pagar hasta 2.000 euros menos de impuesto respecto al tipo general.
3. Ojo con las ayudas públicas porque también tributan
Muchas empresas recibieron ayudas como el Kit Digital o fondos europeos Next Generation.
Lo que muchos desconocen es que estas ayudas, con carácter general, tributan en el Impuesto sobre Sociedades y deben declararse cuando se contabilizan, aunque todavía no se hayan cobrado.
De este modo si tu empresa obtuvo un bono del Kit Digital en 2024, es posible que tengas que incluirlo como ingreso en la declaración correspondiente a ese ejercicio.
4. Hacienda revisará con más detalle la contabilidad
La Agencia Tributaria está reforzando los cruces entre la información presentada en el Registro Mercantil y la declaración del Impuesto sobre Sociedades. Ya no basta con que «las cuentas cuadren». También deben ser coherentes desde el punto de vista fiscal.
Especial atención a:
- gastos deducibles
- existencias
- provisiones
- amortizaciones
- ingresos contabilizados
5. Las operaciones entre empresas del mismo grupo estarán más controladas
Si una empresa realiza operaciones con otra sociedad vinculada o con socios, deberá justificar que los precios utilizados son los que existirían entre empresas independientes.
La documentación exigida es cada vez más completa.
Esto se traduce en que, si una sociedad alquila un local a otra empresa del mismo grupo, Hacienda puede exigir que ese alquiler esté valorado a precio de mercado.
6. Ya es posible compensar pérdidas incluso en declaraciones fuera de plazo
Una de las novedades más relevantes llega de la mano del Tribunal Supremo.
Las empresas podrán compensar bases imponibles negativas (las conocidas como pérdidas fiscales de ejercicios anteriores) incluso cuando presenten la declaración fuera de plazo, siempre que dichas pérdidas estén correctamente acreditadas y no hayan prescrito.
Es una medida que aporta mayor seguridad jurídica a muchas sociedades.
7. Algunas deducciones pueden ayudarte a pagar menos impuestos
El Impuesto sobre Sociedades incorpora diferentes incentivos fiscales. Entre ellos destacan la contratación de personas con discapacidad, las inversiones en determinadas producciones audiovisuales, las actividades de I+D+i o la creación de empleo.
8. Incluso las sociedades sin actividad pueden tener que presentar el impuesto
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que una empresa sin ingresos no tiene obligaciones fiscales. No es así.
Mientras una sociedad siga existiendo legalmente, normalmente deberá presentar el Impuesto sobre Sociedades, aunque no haya desarrollado actividad durante el ejercicio.
9. Los errores más frecuentes siguen siendo los mismos
Cada campaña se repiten incidencias que pueden terminar en requerimientos o sanciones. Entre las más habituales destacan:
- deducir gastos que no son fiscalmente deducibles
- olvidar declarar ayudas públicas
- aplicar deducciones sin cumplir todos los requisitos
- no justificar correctamente determinadas operaciones
- no revisar los ajustes entre contabilidad y fiscalidad
- La mayoría de estos errores pueden evitarse con una revisión previa
10. El mejor momento para revisar el impuesto es antes de presentarlo
Muchos empresarios piensan en el Impuesto sobre Sociedades únicamente cuando llega julio. Sin embargo, las mejores decisiones fiscales se toman antes.
Revisar las cuentas con tiempo permite detectar posibles errores; aprovechar deducciones disponibles; planificar inversiones y reducir riesgos ante futuras comprobaciones.
Una buena planificación fiscal no consiste en pagar menos impuestos a cualquier precio, sino en aplicar correctamente la normativa y aprovechar todos los beneficios fiscales que la ley permite.
En definitiva, el Impuesto sobre Sociedades es mucho más que una obligación tributaria. También es una oportunidad para comprobar si la empresa está aplicando correctamente la normativa, aprovechar los incentivos fiscales disponibles y detectar posibles riesgos antes de que lo haga la Agencia Tributaria.
En Álvarez Real ayudamos a empresas y autónomos a revisar su situación fiscal de forma personalizada, anticipándonos a posibles incidencias y buscando siempre la solución más adecuada para cada negocio.

Responsable del área de Economistas
Alvarez Real









