Dar el salto al trabajo por cuenta propia es una decisión emocionante, pero también implica adentrarse en un terreno lleno de trámites que, si no se gestionan correctamente, pueden acabar en sanciones, pérdida de ayudas o incluso en la imposibilidad de acceder a bonificaciones muy valiosas.
En Álvarez Real, como asesores fiscales y laborales, hemos detectado algunos fallos recurrentes que conviene conocer antes de iniciar el proceso.
Si los evitas, el alta como autónomo será mucho más sencilla y te ahorrarás disgustos (y dinero).
1. No cuadrar bien la baja como asalariado y el alta en el RETA
Es uno de los errores más frecuentes. Muchos trabajadores deciden darse de alta como autónomos justo después de dejar su empleo por cuenta ajena. El problema es que:
- Para tener acceso a la mayor parte de las subvenciones, debes de estar de alta al menos 1 día como demandante de empleo.
- Si acudes al SEPE, es posible que te registren como “mejora de empleo”, ojo esto no es suficiente para acogerse a las ayudas al emprendimiento.
- Si tienes vacaciones pendientes, tu situación en la Seguridad Social se mantiene asimilada al alta durante esos días.
En ambos casos, la Administración puede entender que no cumples los requisitos para las ayudas o bonificaciones, lo que supone perderlas. La solución pasa por planificar bien las fechas y no tramitar el alta hasta estar completamente fuera de esas situaciones.
2. Otro error es hacer primero el alta en Seguridad Social y después en Hacienda
El orden aquí sí importa. El alta debe hacerse primero en Hacienda y el mismo día en la Seguridad Social (RETA). Saltarse este paso puede implicar sanciones, recargos en cuotas y la pérdida de beneficios como la tarifa plana.
3. Elegir mal el epígrafe del IAE
El epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas es el código que identifica tu actividad. Un error en esta elección se traduce en sanciones. Además, si tu negocio abarca varias actividades (por ejemplo, ecommerce y servicios profesionales), deberás darte de alta en más de un epígrafe y además definir claramente cual es la principal según tus ingresos, puesto que, en ocasiones, la actividad principal determinará las líneas de ayudas a las que se podrá acceder.
4. Registrar gastos antes del alta en Hacienda
Comprar material o contratar servicios antes de estar formalmente dado de alta puede salir caro. La Agencia Tributaria puede no aceptar esos gastos como deducibles y, además, sancionar por no respetar los plazos administrativos. Si tienes gastos anteriores al alta en Hacienda y Seguridad Social, solicita un alta previa para poder deducir los gastos anteriores al alta real de la actividad.
5. Olvidar las bonificaciones y ayudas disponibles
Las ayudas y bonificaciones no tienen carácter retroactivo. Si se te pasa el plazo, no podrás reclamarlas después. Es fundamental asesorarse antes de tramitar el alta para no dejar escapar incentivos que pueden suponer un gran ahorro en tus primeros meses de actividad.
6. No solicitar a tiempo la capitalización del paro
Si quieres utilizar el pago único del paro para arrancar tu proyecto, debes solicitarlo antes de darte de alta como autónomo. Una vez dado de alta en Hacienda y el RETA, ya no podrás pedirlo.
7. Olvidar darte de alta en los modelos de declaración correctos y no presentar dichos impuestos.
Cuando te das de alta como autónomo no basta con registrarte en Hacienda y en la Seguridad Social: es imprescindible indicar en qué impuestos vas a tributar (IVA, IRPF, retenciones, etc.) y asegurarte de presentar los modelos correspondientes en plazo. Una buena planificación fiscal desde el primer día evitará sorpresas desagradables.
8. No declarar la vivienda como lugar de trabajo
Si trabajas desde casa, puedes deducirte la parte proporcional correspondiente a tu lugar de trabajo, gastos como luz, internet, alquiler o hipoteca. Pero para que Hacienda lo acepte, es imprescindible indicar en el modelo 036/037 qué parte de la vivienda destinas a la actividad. Si no lo haces en el alta, perderás ese derecho.
9. Elegir la mutua de forma precipitada
La elección de mutua es obligatoria, pero no debe tomarse a la ligera. No todas ofrecen la misma agilidad de respuesta y se recomienda comparar opciones en función de tus necesidades.
10. No escoger correctamente los tramos de la base de cotización
Ahora la base de cotización es por ingresos reales, con lo cual, se debe escoger la base de cotización encuadrada en el tramo correspondiente a los ingresos reales. No hacer esto puede suponer una suma importante a ingresar cuando la Seguridad Social compruebe los ingresos reales.
En definitiva, el alta como autónomo no es solo rellenar un formulario: requiere estrategia, conocimiento de la normativa y un calendario claro. Un error en una casilla, un descuido en las fechas o la falta de información pueden convertirse en sanciones, pérdida de ayudas o en mayores costes a medio plazo.
En Álvarez Real te acompañamos en todo el proceso para que tu inicio como autónomo sea un camino seguro, sin sobresaltos y con el respaldo de nuestros expertos fiscales y laborales.

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