Los fenómenos meteorológicos intensos ya no son excepciones: cada año son más frecuentes, más bruscos y generan un mayor número de daños. Por ello, el Consejo General de Mediadores ha recomendado a agentes, corredores y asegurados revisar sus pólizas para comprobar si las coberturas actuales se ajustan realmente a las nuevas necesidades derivadas del clima.
La recomendación llega en un momento clave: solo en 2024 se registraron 721.000 incidentes relacionados con el clima, que supusieron 562 millones de euros de desembolso para las aseguradoras privadas. La mayoría fueron provocados por lluvias intensas, granizadas y fuertes rachas de viento, fenómenos considerados ordinarios y que, al no superar los umbrales establecidos, no están cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros.
Esto implica que gran parte de los daños recaen directamente sobre las pólizas privadas, afectando sobre todo a viviendas, negocios y comunidades de propietarios.
¿Por qué es tan importante revisar las pólizas?
El Consejo General recuerda que los agentes y corredores desempeñan un papel fundamental en tres frentes clave:
1. Identificación y asesoramiento en coberturas
No todos los daños por metereología son iguales ni se gestionan de la misma forma.
Los mediadores ayudan a entender:
- Qué cubre la póliza privada ante lluvia, viento o granizo.
- Qué daños entran en la categoría de “riesgo extraordinario” (y son por tanto responsabilidad del Consorcio de Compensación de Seguros).
- Qué exclusiones o límites pueden aplicarse según la intensidad del fenómeno.
Por ejemplo, una tormenta con rachas de viento de 70 km/h puede causar la caída de tejas o rotura de ventanas. Aunque el daño sea considerable, no alcanza el nivel de “extraordinario”, por lo que será la póliza privada la que responda. Si la cobertura es insuficiente, el asegurado deberá asumir parte del coste.
2. Valoración adecuada de los capitales asegurados
Esto ocurre tanto en viviendas como en comercios, naves industriales o garajes comunitarios, y puede provocar que el asegurado reciba solo una parte de la indemnización necesaria.
Uno de los mayores problemas detectados en los últimos años es el infraseguro: pólizas cuyos capitales no reflejan el valor real de reposición del bien.
Para hacernos una idea de lo que puede significar es que si tienes una nave industrial asegurada por un valor inferior al coste actual de reconstrucción sufrirá una reducción proporcional en la indemnización en caso de siniestro. Un simple desajuste entre el valor real y el asegurado puede traducirse en pérdidas económicas significativas.
3. Gestión profesional en caso de siniestro
Cuando se producen eventos de gran magnitud, como la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana en 2024, contar con la figura del mediador es clave para:
- Agilizar los trámites con aseguradoras y el Consorcio.
- Acompañar al asegurado durante todo el proceso.
- Revisar peritaciones, documentación y plazos.
- Evitar errores o retrasos en la solicitud de indemnizaciones.
Riesgos meteorológicos: un escenario que ya afecta a todos
Los daños por fenómenos ordinarios están aumentando incluso en zonas tradicionalmente poco expuestas. Tormentas inesperadas, fuertes vientos o lluvias torrenciales pueden provocar:
- Inundaciones en bajos y garajes.
- Daños en cubiertas, fachadas o carpinterías.
- Averías en instalaciones eléctricas o maquinaria empresarial.
- Pérdidas de existencias en comercios.
- Deterioro de vehículos aparcados en la vía pública o garajes comunitarios.
Revisar la póliza no solo es una recomendación: es una inversión en seguridad financiera.
En Álvarez Real te ayudamos a garantizar que tu protección está al día
Comprobamos si tus capitales están correctamente valorados, revisamos exclusiones, ajustamos coberturas y te asesoramos sobre cuándo interviene tu aseguradora y cuándo el Consorcio.
Porque anticiparse es la mejor manera de evitar pérdidas innecesarias.

Responsable Correduría de Seguros
Alvarez Real







